El incumplimiento de los tratados internacionales sobre violencia de género puede deberse a varios factores:
Falta de voluntad política: Los gobiernos no siempre priorizan la violencia de género.
Normas culturales: En algunas sociedades, la violencia de género se normaliza o se oculta.
Deficiencias judiciales: La falta de preparación en el sistema judicial dificulta la aplicación de leyes.
Escasez de recursos: Sin fondos suficientes, no se pueden implementar las políticas necesarias.
Desinformación: La falta de educación sobre el tema impide que las personas sepan cómo actuar.
Estigmatización de las víctimas: Las víctimas temen ser juzgadas y no denuncian.
Intereses de poder: En algunos contextos, los grupos de poder mantienen el statu quo y no apoyan cambios.
Crisis económicas y políticas: En tiempos de crisis, se reducen los recursos y las prioridades cambian.
Falta de cooperación internacional: La coordinación entre países a veces no es suficiente.
Estas barreras dificultan que los tratados internacionales se cumplan de manera efectiva.